Entrevista en Diario Expreso

Posted on September 6, 2010

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Por Roberto Aguilar

Una de las diferencias entre el Gobierno y la oposición es que el Gobierno tiene un proyecto político claro y la oposición no. ¿Esto invalida su propuesta de revocatoria de mandato?

El problema, primero, es que no hay oposición. Todavía. Habemos opositores. Y lo que no hay es proyecto político conjunto. Pero Concertación Democrática, Madera de Guerrero, Sociedad Patriótica democrática tienen proyecto político y yo los conozco. El movimiento que estoy gestando no tiene proyecto político, tiene una propuesta: la revocatoria de mandato. El problema es que los opositores están apostando, y ahí me excluyo, a hacer las cosas solo cuando benefician a su movimiento, a su figura y a su proyecto.

¿A quiénes se refiere?

A los que calculan que esto se puede revertir en tres años, cuando esto se va a consolidar y totalizar en tres años.

¿Qué le hace pensar que es más fácil ganarle a Correa ahora que dentro de tres años?

Dentro de tres años los recursos van a seguir fluyendo, el petróleo posiblemente va a aumentar. El gobierno es recursivo e imaginativo para sacarle plata a la gente aunque no tiene, y prestarles a otros que sí tienen aunque sea a intereses usureros. Hace año y medio Jaime Nebot me dijo, cuando opinó que no me debía lanzar a la presidencia, que en el 2009 a Correa le estallaría la bomba en la cara. ¿Estalló? En tres años habrá completado las obras que recién por ineficiencia empieza a inaugurar ahora, tendrá las leyes que le faltan para el sometimiento total del país, el aparato de represión será total y la intimidación será general.

Dentro de ese análisis no aparece la oposición. ¿No reconoce ningún proceso para la oposición para los próximos tres años?

Lo veo en la Asamblea, donde hay un proceso de unificación de discursos, de coincidencias básicas, de consensos mínimos, de bloqueo de leyes que son el colmo del centralismo y el totalitarismo. No de forma tan cohesionada o sistemática, pero ya se empieza. Ese proceso hay que acelerarlo, profundizarlo y depurarlo también, porque algunos que le hacen daño al proceso se quieren entrar por las tranqueras. La revocatoria del mandato contribuye a eso, sin duda. No divide la oposición como algunos creen. Hay gente escéptica y gente contraria, que respeto. Y alguna gente muy crítica cuyas observaciones acojo y cuyos reparos son válidos.

¿Qué observaciones acoge?

La de Concertación Democrática, de que es una propuesta incompleta. Lo es y no me toca a mí completarla. Ellos creen que la propuesta debe incluir una alternativa para el futuro. Pero hay un problema: se va el presidente, se va la cabeza del modelo, se va el principio del mal, pero no se va el Gobierno. El período termina con Lenin Moreno. Entonces no corresponde presentar una alternativa.

¿Qué pasa si no consiguen reunir las firmas?

Habremos dado otro paso adelante. Será una lección sobre cómo depurar los mecanismos de la oposición. Yo dije cuando lancé esto que cualquier resultado en esta convocatoria es una victoria: pensarlo es una victoria, intentarlo es una victoria, concretarlo es una victoria. Que nos den los formatos del formulario, o sea que acepten que los fundamentos jurídicos invocados por mí son correctos y que estoy en ejercicio de mis derechos políticos y de participación ciudadana, es una victoria. Que miles de gentes quieran espontáneamente empezar a recoger firmas es una victoria. Reunirlas es una victoria.

Es una victoria para Carlos Vera, que se está haciendo de un capital político…

No, yo tengo un capital político ya. ¿No han dicho que yo he hecho política en la televisión? ¿En qué quedamos? Siendo yo un presentador de televisión me propusieron tres veces ser candidato a la Presidencia y tres veces dije que no.

¿Cree que el rating se traduce en votos?

No automáticamente. Pero el rating es un capital político. ¿No le propusieron a Alfonso Espinoza ser candidato a la vicepresidencia? Porque él tenía un capital político, que era su credibilidad y su trabajo de cuarenta años, aunque no estuviera asociado a una ideología o a un partido. Yo tengo un capital político que se puede acrecentar o se puede desgastar con esto. Está justamente para ponerlo en riesgo.

En caso de conseguirse las firmas, ¿la campaña para la consulta revocatoria será un enfrentamiento entre Rafael Correa y Carlos Vera?

Será un enfrentamiento entre Rafael Correa y la democracia. Yo solo no puedo llevar esa campaña. Ya se verá lo que voy a anunciar al Ecuador cuando consiga las firmas.

¿Qué? ¿Confía en contar con una oposición que se ha mantenido distante de su propuesta?

No lo anuncio, ya se verá. Anticipo: hay gente de Pachakutik que está apoyando la revocatoria independientemente de lo que decida el movimiento, y van a recoger firmas. Hay gente de partidos cuyos líderes se han pronunciado en contra o no se han pronunciado, pero que van a recoger firmas. Y yo espero que en el camino, cuando hagamos las cosas rápido, duro y bien, muchos recapaciten y nos apoyen. Este es un movimiento que impulsan los ciudadanos, me lo reclamaron cuando recorría el Ecuador.

¿Con qué sector de la oposición se siente más identificado?

Varios, en realidad. A instantes con Fausto Cobo, hablo de personas, a instantes con César Montúfar, a instantes con Lourdes Tibán, con Jaime Nebot, con Cynthia Viteri, con Jimmy Pinargote. Cuando la interpelación al Fiscal, con María Paula Romo.

Así como a la oposición le falta un proyecto político conjunto, ¿le falta también un líder?

La oposición tiene muchos líderes.

¿Uno que pueda competir con el carisma de Correa y ganarle en las urnas?

Uno de esas características hay. Si las elecciones son en este momento y hay un candidato único, y ese candidato único es el que más trayectoria y peso tiene, que todo el mundo sabe quién es porque hay una sola persona de esas características, Correa pierde las elecciones.

¿Habla de Jaime Nebot?

¡Quién más va a ser, por supuesto!

¿Espera usted que Nebot se decida finalmente a ser algo que ha dicho mil veces que no quiere ser?

Yo lo conozco lo suficiente como para saber que algún rato lo hará, pero no puedo asegurar que no me voy a equivocar. Solo recuerdo que ciertos políticos, mientras más dicen que no, algún rato dicen que sí. Cuando yo cubría la carrera de Nebot y él terminaba su gobernación, dijo que ese era el fin de su vida pública, y volvió a la vida pública. No solo él sino muchos líderes empresariales, sociales y políticos del Ecuador, cuando vean lo dramático de la situación que nos va a dejar Correa, van a entender que tienen que superar sus compromisos familiares y profesionales para dejar a sus hijos un país en donde tengan sentido los bienes que les heredaron, el nombre que le entregaron y la educación que le permitieron. De qué sirven la hacienda, el prestigio y la formación en un país donde te matan, te irrespetan, te roban, se te burlan y te engañan.

La propuesta de revocatoria no parece considerar el hecho de que Correa se consolida aun más si gana la consulta…

No. Mike Tyson se consolida en el duodécimo round si no pelean con él desde el primero. Y según Correa vamos en el quinto o en el sexto. Y lo otro, que quede claro: si se pierde la revocatoria, el que pierde soy yo. Si gana, la ganamos todos quienes la impulsamos. Esto es como el director técnico de un equipo. Correa solo gana si no hacemos nada y seguimos calculando o esperando muertos de miedo o llenos de encuestas, como hasta ahora. ¿Quién ha dicho que esta es la guerra? Esta es una batalla. Correa gana si no peleamos. Las guerras se ganan después de perder algunas batallas, lo importante es librar bien cada batalla.

Pero hacerlo con una estrategia adecuada. ¿Esta lo es?

Estoy convencido de que sí. No es perfecta. A los que tenían las estrategias perfectas hay que preguntarles qué pasó, por qué no las pusieron en marcha, o si solo las ejecutan hasta donde benefician a sus intereses y a su persona.

¿Subestima la fortaleza de Correa? ¿En su análisis aparece mucho más débil de lo que se percibe y de lo que dicen las encuestas?

Sí, porque un presidente de esa popularidad no es sacado en quema de La Concordia, no es rechazado por cinco mil personas en Portoviejo, no es menos aplaudido que la manifestación de las autoridades en Esmeraldas, no es desafiado por los taxistas en Santo Domingo, no es sitiado por los indígenas en Otavalo… Hay otros valientes decentes que se han anticipado a esta pelea en el Ecuador. Las mismas encuestas que dicen que Correa está altísimo, tienen altísimos también todos los problemas atribuibles a él y que se han agravado exclusivamente por su gestión: inseguridad, desempleo, corrupción, falta de libertades, carestía de la vida. El cobarde se siente fuerte solamente cuando no hay nadie que lo desafíe. No hay más que ver su reacción tan pronto anuncié la revocatoria: lo primero que hizo fue insultar, y después se mandó un buen chiste respecto a que el único Carlos Vera Rodríguez que teme es el árbitro que puede perjudicar a Emelec. Ahora dice que va a ser su séptimo triunfo electoral. Esa ya es nuestra primera victoria, porque reconoce que nos vamos a enfrentar en las urnas, es decir, que reuniremos las firmas.

¿Quién es?

Periodista, activista político. Inició su carrera de reportero en canal 8 de Quito (Ecuavisa). Desarrolló el periodismo investigativo durante 30 años. Condujo el programa investigativo Informe Especial. Trabajó en varios medios como presentador de noticias, entrevistador y conductor de programas de opinión.

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