PROTESTA Y PROPUESTA (CONCENTRACION FEB 18, 2010)

Posted on February 19, 2010

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Bienvenidos ecuatorianos. Bienvenidos quiteños.

Bienvenidos quienes con sus propios medios, sin recursos del Estado o amenazas de perder el empleo, vinieron hoy aquí para pasar de la protesta a la propuesta. Bienvenidos quienes no usan el avión presidencial que todos pagamos para atenderse en Cuba de una dolencia personal que desde hace 20 años pueden tratarla los médicos y hospitales ecuatorianos, en claro abuso de los recursos del Estado para un interés privado.

En España, cuando Rodríguez Zapatero usó el avión oficial para acudir a un acto partidista, el Estado pasó la factura de esos gastos  al partido.  ¡Y fueron pagados!

La propuesta es aquí instalar una democracia real, como en España, pero sin realeza.  La propuesta es tener aquí un Presidente que se comporte como Mandatario y no como rey.  La propuesta es pasarle la factura, como en España, al gobernante por  el abuso de poder y el uso ilegal de recursos o aparatos del Estado para beneficio individual o partidista sin que esa protesta legítima  sea considerada delito, desestabilización o conspiración de nuestra parte y merezca sanción, devolución y castigo en las urnas.

¿La pregunta es, cómo?  A eso nos referimos por primera vez con algún detalle en esta intervención.  Y hablo en plural, porque acojo las ideas, sugerencias y exigencias de múltiples sectores, dirigentes, ciudadanos, empresarios, articulistas, académicos profesionales, trabajadores, jóvenes y amas de casa con quienes he conversado y consultado dos meses, desde la última concentración de El Arbolito a lo largo de dos meses.

QUERER Y DEBER

Este discurso por lo tanto, no es mi discurso, aunque comprende también en parte, mi visión.  Ya no ejerzo más el periodismo para informar lo que quiero, opinar lo que pienso y reflejar lo que siento.  Ahora tengo que hacer lo que debo.

Los invito a todos  a multiplicar y profundizar este ejercicio. Con su presencia ya han empezado este día: muchos vinieron, aunque no les gusta el tema de la convocatoria, muchos vinieron aunque no les conviene la fecha de la convocatoria, muchos vinieron aunque  no les cae bien el autor de la convocatoria; eso refleja que muchos anteponen el deber sobre el querer. Hoy, hoy el deber es unirnos los ecuatorianos libres, independientes, decentes  y democráticos para ponerle fin con democracia a esta dictadura antes de que ocupe los últimos bastiones de resistencia y honestidad para sumirnos en décadas de opresión como Cuba y  Venezuela hoy; o antes, Argentina, Chile, Uruguay, Nicaragua, Guatemala y Panamá.

¡Sí! Dictadura.  Aunque aquí no desaparezcan cuerpos como hicieron Videla y Pinochet.  Hay formas modernas menos  sangrientas ahora de someter a quienes discrepan: desaparecer principios.  Así, existimos, vivimos, sobrevivimos pero chantajeados, con miedo, sin libertades, asaltados, secuestrados, difamados, intervenidos, atacados, sitiados,  humillados.

¿Vamos a callarnos? ¿Vamos a tolerarlo? ¿Vamos a resignarnos?

En el Ecuador hay dictadura desde hace rato. Son cada vez mayores los voceros y sectores que la reconocen. Hay dictadura desde que un gobierno elegido por el pueblo desconoció un Congreso elegido por el mismo pueblo. Hay dictadura desde que una nueva Constitución exigida por muchos fue redactada, plagiada y adulterada por pocos, incluidos asesores extranjeros. ¿Cuándo empezó la dictadura? ¿Antes? ¿Después de eso?  Podemos discrepar en el inicio pero no en el punto en que nos encontramos: hoy en el Ecuador hay dictadura no solo porque existe un gobernante que habla como dictador, procede como dictador, piensa como dictador, legisla como dictador, manda como dictador, sueña como dictador, insulta como dictador, y agrede como dictador, sino porque no existe independencia de poderes; porque no se respeta la Libertad de expresión; porque se interpreta  a la conveniencia del Ejecutivo la Constitución; porque no es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, sino el gobierno de Correa, por Chávez y para sus partidarios.

HAY TIRANÍA

Pero es peor todavía: en el Ecuador existe tiranía. O sea, hay un ejercicio despótico del poder al margen de la Constitución, y sin controles o contrapoderes reales y eficaces.

Que el tirano de hoy haya subido la inversión social no justifica su tiranía.  Esa inversión además, no ha producido los beneficios que magnifica la propaganda del gobierno “nacional” y se ha disminuido  su eficacia por la corrupción que ha convertido a ciertos socialistas muertos de hambre en nuevos ricos muertos de risa.

Que se haya incrementado la obra pública no hace a este un gran gobierno porque dispuso de un gran recurso –los precios más altos del petróleo- que otros habrían tenido solo en 30 años y ellos dilapidaron en 3 años.

Aún así, los méritos de esta administración, porque tampoco en vano la apoyan todavía el 40% de ecuatorianos, deberán ser reconocidos y su esencia, en algunos casos, mantenida, corregida y profundizada por un futuro gobierno democrático sin llegar  a implantar una bonocracia sino una democracia, donde el bono de 30 dólares sea superado por un empleo de 240 dólares; donde no se convierta a los pobres en clientes del gobierno sino en ciudadanos del Estado.

DICTADURA A LO CHÁVEZ

Pero estoy entrando ya a la propuesta.  Antes de ir de lleno a ella, convengamos en que vivimos una dictadura. Esto es esencial para entender las vías pacíficas y democráticas que nos den una su salida.  Vivimos una dictadura de esa nueva forma que ha inventado la franquicia de Chávez, orientado por Fidel Castro y mal disimulado por Rafael Correa.

Vivimos una dictadura: ¿sí o no?

Derrotaremos a la dictadura: ¿sí o no?

Actuaremos contra la dictadura: ¿sí o no?

Actuaremos.  O sea que llegó la hora de no solo pensar, hablar, contar, especular, resistir,  bromear, soportar, esperar, calcular, resignarse, engañarse.  Llegó la hora de actuar. Para eso, tengamos claro, una vez más, que democracia no es solo ganar elecciones. Que ese es el principio pero no el final. Que democracia no es falsear elecciones violando la Constitución, usurpando el aparato del Estado, irrespetando las restricciones electorales y mintiéndole descaradamente a la gente con propaganda asfixiante y falsa.

Democracia no es oír; democracia es saber. Y en este sistema implantado por el Socialismo del Siglo XXI, los electores oyen, pero no saben.  Antes, hubo un sistema imperfecto en el cual los electores sabían lo básico y gracias a eso, pudieron escoger un gobierno de cambio, contrario al sistema vigente sin que por eso sea bloqueado o difamado por ese sistema.

Hoy, esa libertad no existe. Tenemos que recuperarla. Hoy ese sistema imperfecto, desapareció; debemos crear uno mejor sin volver al pasado.

Correa –porque el Socialismo del Siglo XXI es él- se robó el cambio, secuestró la esperanza, devaluó a la izquierda decente e independiente que luchó sin él 3 décadas y traicionó a la gran mayoría del electorado, que sin ser de izquierda, lo hizo Presidente, pero para no repetir las prácticas del pasado en las cuáles él ha caído, hipotecando nuestro futuro.

¿Cómo salimos de eso?

PRIMERO: CREER; LUEGO, PODER

No perdiendo la esperanza, primero. La única batalla que se pierde es la que se abandona. Debemos creer y saber que somos capaces de impedir la consolidación de la tiranía y de recuperar la democracia. Hay  dos ejemplos recientes: solo cuando los ecuatorianos nos volcamos a las calles    se detuvo el Proyecto de la Ley mordaza. ¡El movilizarse sirve entonces; el manifestarse produce consecuencias!

Solo cuando los ecuatorianos se volcaron a las calles por el atropellamiento de Natalia Emme se impidió el encubrimiento y se evitó la impunidad en ese caso.

Así que salir a las calles sirve, pero no basta. De acuerdo.  Las manifestaciones deben tener un sentido y una continuidad, aunque ya están teniendo resultados.  Pero pocos. ¡No basta! De acuerdo. ¿Seguimos? ¿Paramos? ¿Ganamos? ¿Perdemos?

La propuesta  es entonces construir una sociedad justa en el Ecuador por la vía democrática.  Aquello exige responder –o por lo menos definir- dos conceptos claves: ¿Qué es justicia y qué es democracia? Y luego contestar un desafío mayor: ¿cómo llegamos a eso en esta coyuntura?

NO HAY JUSTICIA

Justicia es dar a cada quien lo que merece.  Justicia no es absolver a la Ministra de Salud por parte del Presidente sin que  haya terminado el juicio y peor respaldar a la esposa del Fiscal sin que haya concluido la investigación del accidente en el cual estuvo involucrada. Justicia no es permitir libertad del tragacheques y encarcelar a quien porta un cartelón en Los Ríos diciendo “PERSONA NO GRATA”. Esa clase de justicia no puede seguir Presidiendo Ud. maestro José Vicente Troya, mi profesor de Derecho Tributario y formador de generaciones.  Un hombre recto de su trayectoria, o contagia de su rectitud a los subalternos o se va, pero no se quede para servir de parapeto de una justicia controlada e intimidada por el poder Ejecutivo.

Hay justicia si todos tienen las mismas oportunidades o por lo menos, compiten en igualdad de condiciones.  Y allí es donde entra  el concepto de democracia:  democracia es un sistema basado en la igualdad de oportunidades.  Esa democracia proponemos.  Esa democracia merecemos. Nunca la tuvimos en el pasado, pero algunos respetaron contadas libertades y formalidades.  Ahora, ni disimulan.  No nos matan las fuerzas del estado sino los delincuentes a quienes han liberado ante los inocentes que han desprotegido.

La propuesta es salir entonces de esta dictadura este año solo por una vía democrática.  Salir de esta dictadura, lo más pronto posible, sin necesidad de caminar 3 años más hacia el abismo pues hay senderos que nos franquea la Constitución para no acabar sin energía como Venezuela a pesar de todo el petróleo que tiene o sin propiedades ante un tirano que dice exprópiese, sin previo estudio y peor con sujeción a la ley. Aquí hay uno igualito; ¿o no se acuerdan que dijo si no me bajan las tasa de interés los meto presos y el paga por un préstamo  a la FLAR intereses por encima de la tasa de usura que en el Ecuador es 9.32%?  ¿O no se acuerdan que ordenó clausurar Teleamazonas, porque a su juicio, había cometido 3 faltas para él, como si fuera juez para juzgar y emperador para ordenar?

SEIS SALIDAS

Por lo menos existen seis salidas legales para que acabe la tiranía:

Primera: exigir masivamente rectificaciones y si no se dan, presionar hasta que el gobernante renuncie ante el rechazo mayoritario y lo suceda el Vicepresidente.

Segunda: destituirlo por una de las causales prevista en la Carta Magna tras el debido proceso en la Asamblea y con la mayoría requerida por la Constitución.

Tercera: revocar el Mandato de los Asambleístas, el brazo ejecutor de las leyes totalitarias de Correa, si se reúnen las firmas necesarias y se obtienen los votos previstos en la Constitución, a partir del 15 de Agosto.

Cuarta: revocar el mandato del gobierno de Correa, cumpliendo los requisitos, también a partir del 15 de Agosto.

Quinta: renovación total del gobierno y la Asamblea si Correa, acude  a la llamada muerte cruzada, es decir, disuelve la Asamblea pero también deja él Carondelet.

Sexta. Una nueva Asamblea Constituyente, para reformar todo este sistema totalitario, que lo permite el art. 444 de la Constitución, si Uds. aprueban para eso una consulta popular, lo cual se puede convocar con apenas el 12% de las firmas del registro electoral y su necesidad de que apruebe nada la vergonzosa Corte Constitucional que libera sin pudor un violador, sino directamente el CNE, aunque también esté a los pies del dictador.  ¡Jugamos el partido con árbitro comprado pero no nos podemos salir del campeonato!

Las salidas democráticas a la dictadura debemos impulsarlas los opositores. No vendrán de la Asamblea y peor de su patrón.

Se reducen a cuatro las alternativas que dependen de nosotros y tienen su mayor aliado en Correa, porque culpa a la Policía de capturar al ciudadano que personalmente persiguió y acusó de insultarlo, es decir, culpa a otros de sus errores; porque se disculpa pero no se corrige y porque cambia de opinión, como en el caso de Colombia, pero no de rumbo.  El gobernante está enceguecido: cree que tiene toda la razón, no admite otra razón, comete a cada paso una injusticia, él que se jacta de ser un justiciero y obra como pendenciero.

La propuesta entonces es intentar y agotar las  opciones democráticas y pacíficas viables para acabar con la dictadura en el 2010 antes de que la dictadura atenace con sus tentáculos todo el país y acabe con el país hasta el 2012. No defenderé ni promoveré la  vía en la que más creo pues esta concentración no es para eso ni representa  a un partido en formación que tan solo es una de las organizaciones que impulsan esta reunión.

ESPERAR ES CRUEL

Es indispensable advertir, que esperar hasta el 2010 esperanzados en que el desgaste del gobierno lo debilite en las elecciones es cruel, porque presupone más inseguridad, desempleo, corrupción y atropello durante tres años hasta poder recuperarnos.

¿Quieren Uds. esperar 3 años más? Levantarse de tan bajo será más costoso y largo.  Además, es incierto, porque para entonces el gobierno tendrá completo su sistema de control total y desconocerá su eventual derrota o hará fraude moderno en las elecciones. Por último, contará con más pozos petroleros, más ingresos de los impuestos, los primeros rendimientos de la minería y algunos proyectos por fin concluidos. El gobierno es equivocado, no tonto; es inepto, pero no tanto.

SE CREE  ETERNO

Correa no se ve como ex presidente. Me lo revelaron varios colaboradores cercanos.  Ellos que a Correa nadie lo bota ni nadie le gana.  Lo primero, ojalá; lo segundo, está por verse.

Nosotros debemos hacer posible una victoria aunque él haga aparecer imposible su derrota.  Hasta ahora, Correa nunca enfrentó a nadie en igualdad de condiciones.

Ganó las últimas elecciones violando  las limitaciones electorales.  Perdió su Constitución en la única ciudad donde alguien lo confrontó. No votó el 55% del país por él en abril 26.  Nunca debatió cara a cara con nadie. Rehuyó hasta entrevistas con sus mejores críticos. En el 2006, Noboa le ganó la 1era vuelta. Cuando lo tuvo al frente, careció del coraje y la información para denunciar lo que otros investigamos.  Triunfó porque se robó la plataforma que muchos construimos y permaneció porque usurpó el cambio que durante 30 años una generación de todas las tendencias reclamó y fundamentó, muriendo varios incluso en el proceso como Manuel Córdova Galarza, Jaime Roldós Aguilera, Jaime Hurtado González, Camilo Gallegos Domínguez, Pedro  Zambrano Izaguirre, para solo mencionar cinco casos.

Correa no es un coloso político. Correa estuvo en el momento oportuno, con el discurso preciso y el perfil esperado para atribuirse luego todos los méritos de un proceso construido por partidarios y adversarios; para entregarse enseguida a un coronel y manejar después el país con corsarios.  Se aprovechó del vacío y la decepción dejados por la partidocracia para gobernar con ella disfrazada y refundarla con otro membrete.

UNIDAD DE ACCIÓN

Para relevarlo democráticamente del poder, es preciso que no solo Quito y Guayaquil muestren su descontento, reclamen sus derechos y participen en sus soluciones. Todo el Ecuador debe integrarse y activarse.

Es urgente que desde diversos flancos apuntemos al mismo blanco, postergando diferencias personales y políticas, sin llegar a la claudicación e indignidad. Hoy, cabe unidad de acción más que un frente único. Eso, un frente único, daría la oportunidad soñada por Correa para ponernos a todos en el mimo saco e identificarnos a todos como “el pasado”.  Hoy, cabe  coincidir en pocos puntos básicos:

  1. La salida a la crisis será democrática. Un NO rotundo  al golpe de estado.
  2. Cualquier gobierno futuro se instalará por elecciones limpias
  3. Toda alternativa democrática debe respetar las declaraciones universales de derechos y los tratados internacionales firmados por el Ecuador.
  4. Toda disyuntiva democrática tendrá una sola posición de consenso en la oposición.
  5. La prioridad es seguridad; luego, generar empleo y simultáneamente, hacerlo en un ambiente de libertad
  6. Se privilegiará cuanta acción, legislación o coyuntura disminuya la pobreza.
  7. La ideología será una herramienta de análisis y no un dogma de fe para buscar la mejor solución a cada problema.
  8. El país está sobre el partido porque el país está partido.
  9. Ninguna transformación importante se tomará de los extremismos.

10. No se tolerará ninguna falta de respeto y se responderá con una sobra de razones.

Hasta que se arraigue, entienda y respalde una convergencia tan simple como necesaria, la propuesta pasa por otras acciones inmediatas, sin las cuales cualquier logro futuro se vuelve impracticable:

  1. Denunciar todas las leyes de la Asamblea que atentan contra la libertad y proponer textos correctivos.
  2. Documentar los casos de corrupción hasta movilizar a las autoridades o identificar su indiferencia.
  3. Apelar cada vez más a instancias internacionales ante la complicidad o negligencia de las nacionales.
  4. Reconocer los aciertos del gobierno.
  5. Participar en procesos de elección y selección para funciones públicas, evitando así que la mayoría se convierta en hegemonía
  6. Exigir que cesen las contrataciones a dedo y se generalice la competencia abierta.
  7. Combatir la preferencia hacia regímenes represivos como Irán y Venezuela.
  8. Reclamar apertura hacia la inversión productiva y transparente, indistintamente de su nacionalidad
  9. Contrarrestar la publicidad oficial falsa y las versiones oficiales distorsionadas.

UN MODELO EFICAZ

Todo de eso debe apuntar a futuro, cuando se recupere la democracia, a que en el Ecuador se imponga un modelo de resultados; que se gobierne con una plataforma de soluciones; que guíen los sabios, ejecuten los administradores y asesoren los expertos; que el estado regule todo sin meterse en casi en nada; que prevalezcan políticas de estado por encima de las tendencias de turno en el poder; que se cree un modelo eficaz de gobierno responsable; que existan políticas sociales en una economía liberal; que el Presidente sea un líder capaz de llevarnos tras grandes ideales sin presumir de bravucón o sabelotodo; que se acojan en el Ejecutivo las soluciones de la oposición cuando sean mejores: que se gobierne para todos y no contra todos; que se propicie la reconciliación nacional tras el imperio de la división general que nos han impuesto al exacerbar la lucha de clases y fomentar el odio entre hermanos.

Una propuesta así pasará a ser proyecto cuando lo configuren ustedes; así es imposible sin los indígenas; es incompleto sin Quito, el corazón de Ecuador; es inútil sin los obreros; es deficitaria sin los empresarios. En definitiva, una causa tan noble como urgente y compleja exige inclusión para privilegiar las coincidencias sobre las diferencias.  Demanda un reencuentro nacional sincero y no para la foto.  Impone reconocer, respetar y potenciar las virtudes de cada sector.  Sucede solo cuando estamos a un paso del abismo.  Pero es muy riesgoso esperar tanto. El reto consiste justamente en anticiparnos no en atrasarnos, pues entonces quizá ni podamos frenar.

Detallar más la propuesta ya es tarea de un plan de gobierno.

Enriquecer la propuesta es tarea de una nueva oposición.

Criticarla es cuestión de los críticos.

Ridiculizarla será función del gobierno.

Tonificarla es cuestión de ustedes.

Aplicarla es asunto de fe y persistencia.

Mejorarla es obligación diaria.

Completarla será interminable.

Empezar, es de vida o muerte.

¡Empecemos ecuatorianos!

¡Si podemos ecuatorianos!

¡Si sabemos ecuatorianos!

¡Si queremos ecuatorianos!

Estamos a tiempo, ecuatorianos.

Estamos hartos de abuso, ecuatorianos.

Estamos indignados con la prepotencia del fuerte contra el débil.

Estamos indefensos ante la delincuencia.

Estamos bombardeados de mentiras.

Estamos saqueados por la corrupción.

Estamos azotados por el desempleo.

Aprovechemos los recursos que nos proporciona la Constitución de Montecristi. Hemos perdido  tres años sin reaccionar  organizadamente. No somos Honduras, pero tampoco  vamos a seguir el viacrucis de los heroicos venezolanos. Somos un Ecuador herido pero dispuesto a recomponer el presente  y avanzar hacia el futuro. Recordando a ese joven idealista y Presidente que el 24 de mayo de 1981 cuando expresó su última emoción  y solo dijo : ¡ VIVA LA PATRIA¡ ¡ VIVA EL ECUADOR¡

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