RESPUESTA A UN LECTOR: YO NO HABLO POR NEBOT

Posted on February 6, 2010

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Si yo explico lo que a Nebot le corresponde en el tema rentas, independientemente de mi acierto o yerro en el sustento, quien me cuestiona por no hacerlo diría –al igual que Correa- por lo menos que soy su vocero; sino, que estamos complotados o quizá, hasta concertados.

La estafa a Guayaquil con el robo de sus rentas –porque eso es, aunque no lo diga así ni siquiera su Alcalde-  le corresponde detallarla, explicarla, denunciarla y comprobarla a él.  Yo, a más de haber revisado y verificado ese análisis y coincidir en lo fundamental con su conclusión, tengo la obligación como ecuatoriano que desde 1998 vive en Guayaquil y se beneficia con su progreso, de respaldar y demandar el avance de su mayoría.  Pero en este caso concreto además, de hacerle ver al país, como empecé a decirlo en T.V, prensa y radio desde el lunes 1 de febrero, que el asunto “rentas” es solo la gota que derrama el vaso de la tolerancia; no constituye la esencia principal del reclamo sino su catalizador.

Esta es una cuestión de dignidad. Los ecuatorianos residentes en Guayaquil estamos hartos –en su abrumadora mayoría- del irrespeto a nuestra dignidad, a los símbolos de la ciudad, a la eficacia de su autonomía, a la labor de su Alcalde y sobre todo, a la seguridad individual vulnerada cada vez más por un desate imparable de todo tipo de delincuencia.

Contra eso protesta Guayaquil; es la resistencia al sometimiento lo de Guayaquil.  La dignidad de la ciudad no vale $34 millones.  O 17.O 12.  ¡No tiene precio! Tiene, si, gran valor. Incalculable valor.

Pero como existe  el afán de desfigurar el reclamo asociándolo solo con rentas y se asevera por parte de un valioso lector de este blog que el  cálculo “matemático” de la Ministra de Economía es correcto (sin mostrarlo)  y que aquello obedece a una disposición constitucional (sin demostrarla), basta remitirse  a las actuaciones del propio gobierno en que él cree para desvirtuar a quienes lo avalan a priori o lo hacen sin verificar sus datos o contrastarlos con otras posiciones.

El “cálculo matemático” ha sido un desastre, pues empezaron situando en el presupuesto $158 millones para Guayaquil y hasta ahora, ya lo han subido a $175 millones.  Justifican eso en que lo inicial se basó en “estimaciones”.  ¡Entonces, no hay cálculo matemático!  Subieron primero $17 millones.  Luego, $5 millones más. Eso se llama juego, ignorancia o irresponsabilidad.  O tácito reconocimiento          del error y la insuficiencia iniciales.  Allá quienes sigan respaldando a matemáticos así, tan imprecisos, tan volubles.

Seguramente encontrarán forma de entregar el remanente a Nebot  para decir que ya no tiene por qué reclamar aunque eso es apenas el desate del reclamo.  Y en ello falló Nebot al no poner en contexto desde el inicio, como lo hace ahora, el sentido del reclamo y su significación real: la defensa de un modelo de autonomía y la negativa a inclinarse ante un esquema centralista, totalitario y clientelar del gobierno que en Guayaquil no ha penetrado, en el país funciona aisladamente, en muchas provincias ha colapsado –y lo más importante- en el mundo ha fracasado.

En cuanto al asidero “constitucional” que el gobierno pretexta para su forma de reparto, obedece a la interpretación de la Constitución que ahora les conviene.  Ya está claro, en ésta y múltiples acciones, que el Ejecutivo ajusta su versión de la Carta Magna a la variable que cada coyuntura le impone, como si ese instrumento fuera un acordeón.  Un régimen totalitario jamás va a  reconocerle a la oposición  acierto en su visión de ninguna ley, no solo de la Constitución. Y eso, por un principio dogmático de ellos: creen tener siempre razón.

Respecto a los montos de incrementos a diversas ciudades por este mismo concepto, aclara la Ministra de Economía que es en función de la población, necesidades básicas insatisfechas e indicadores adicionales.  No revelan la ponderación o peso de cada uno en ese reparto.  Pero tampoco hace falta: de ser cierto que Guayaquil es una de las ciudades con los mayores índices de  inequidad DEL MUNDO, como afirma Correa, el incremento de 14% en el presupuesto asignado por el gobierno resulta insuficiente, ¡una burla!.  ¿O es un castigo porque aquí no ganan?  Y no castigan a Nebot: afectan más a ecuatorianos residentes en Guayaquil de menos ingresos.

A mí no me avergüenza apoyar una propuesta de derecha –aunque en realidad Nebot es un liberal de centro, con algunos matices sociales- si ha cumplido con sus electores y se comporta democráticamente.

Yo, mis reparos públicos a Nebot se los dije en su cara durante mis entrevistas en vivo: uno de ellos, lo contrapuso a una versión de Juan Cuvi quien aseguró haber oído su voz mientras era torturado…

Igual procedí con Febres-Cordero mientras vivía. Y nunca me quejé ante él por la persecución personal de que fui objeto en su gobierno ni usé mis espacios en televisión para tomar esos ataques como ejemplo de dictadura.  Me referí  a otros casos para eso y no utilicé mi influencia mediática para “desquites” de ese tipo… ¡con nadie!

Tampoco me he  “montado” en la lucha de César Montúfar por la Libertad de Expresión.  Yo actué en esa línea antes de que César liderara el combate a la Ley de Comunicación. Consta en mi libro.  Comparto y respaldo algunas de sus ideas en eso.  Discrepo en otras.  ¡Pero resalto su valor y tenacidad a toda prueba!

Sé que el recio crítico de este blog a quién me he referido con esta respuesta no va a cambiar un ápice su actitud ante la ampliación de mis argumentos.  Pero le agradezco, porque el ejercicio si me servirá para que me entiendan y soporten mejor quienes sin mayores detalles, avalaron mi posición.  Este sitio no es para cambiar a quienes  piensan diferente;  es para enriquecer a  quienes pensamos  parecido y orientar a quienes quieren adoptar una posición definida.

Carlos Vera Rodríguez

(imagen tomada de elecuadordehoy.org)