GUAYAQUIL NO ES ISLA

Posted on February 4, 2010

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Ni pertenece a un archipiélago. Está en el Ecuador continental. Guayaquil tampoco está sola en su reclamo, menos en sus ideales. Tímidamente otros alcaldes “descubren” faltantes en sus rentas; El Prefecto del Guayas preguntas por $3 millones más a la Ministra de Economía; El presidente de la AME Guayas halla “inconsistencias”; el alcalde de Portoviejo detecta reducciones. La exigencia prende. Pero es un error creer que la dignidad de Guayaquil se juega en 17 o 12 millones faltantes. Esa es apenas la gota que derrama el vaso, como antes lo fue el PAP. Guayaquil demanda respeto. Así lo hizo en 2005 en una marcha contra la inseguridad que Gutierrez desató; en 2008 por la autonomía que Correa finalmente sitió y lo hará el 11 por el valor supremo de la libertad, coartada en acciones que le impiden ampliar y profundizar su modelo de progreso. No es perfecto. No es completo. Pero avanza con más virtudes que defectos.

Eso no lo puede resistir la fórmula colapsada en Venezuela ni su variable insostenible en el Ecuador. Contra eso está Guayaquil y la mayoría del país. Nebot debe decir- porque hace rato lo entiende ya- o admitir, que la solución de Guayaquil pasa por la salvación del país y eso exige erradicar la tiranía de todo el territorio nacional para que termine el acoso a las autoridades y a la población que más se resisten, que más se le oponen, que rechazan la Constitución actual a pesar de la avalancha publicitaria y vapulearon a la candidata opositora oficial del Alcalde a pesar de toda la propaganda gubernamental.

En la marcha del 11 de Febrero, el alcalde de Guayaquil debe aclarar lo que apenas empezó a entrever: que no solo Guayaquil, sino buena parte del Ecuador, no toleran más humillaciones y a la vez dejar en claro la salida democrática para esta dictadura, no solo limitarse a ratificar que “esto no es golpismo, sedición o levantamiento”. ¿Cuál es su propuesta de salida?

Uds. conocen mi tesis. El discrepa con la mía. Muy bien. ¿Cuál es la suya? Porque protestar y resistir deben tener un fin, no solamente una razón. Guayaquil merece conocer el fin. Yo quiero conocer el fin. Y eso no es adelantar estrategias. Nadie le pide contarlas. Pero tampoco hay secretos porque no son muchas las opciones. Lo cruel es apostar solo al desgaste creyendo que en tres años se le ganan las elecciones a Correa. Eso es suicida! Así dijeron en Venezuela: que Chávez se devaluaría y caería solito. Ya van 11 años y si bien está en su peor momento, Venezuela acaba de verificar en la zona del Orinoco su reserva más grande de petróleo. Con eso, la ausencia de una oposición inteligente  y opositores sobresalientes, Chavez tiene para rato.

Aquí estamos a tiempo. Es diferente. No es fácil pero somos otro país, otra sociedad, otra gente. Eso destapa y activa la nueva marcha de Guayaquil. Pero no se puede quedar en ese cantón que pertenece a una provincia inscrita en un país. Guayaquil no es una isla ni los demás le somos extraños. Esa ciudad y su líder no pueden rehuir el compromiso con la historia ni ignorar el reto de erguirse en catalizador. El deber no llama cuando uno quiere sino cuando los demás lo necesitan. El resto, que quede para la canción de Silvio: Hoy mi deber era/cantarle a la patria/alzar la bandera/sumarme a la plaza…

Hoy nuestro deber ES, rescatar la patria entregada a Chávez por su socio.

(Imagen tomada de hoy.com.ec)

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